miércoles, 11 de agosto de 2010

Henri Wallon: Dialéctica y educación.

H. Wallon: Dialéctica y educación.

Henri Wallon, Psicólogo francés, nació en 1879 y murió en 1962. Fue un psicólogo, profesor del Colegio de Francia y director de la Escuela de Altos Estudios y Director del Instituto de Investigaciones Psicobiológicas del Niño, de París. Sus investigaciones en materia de psicología, educación y filosofía son conocidas en su país y en el extranjero. De él se han publicado obras de obligada referencia en neuropsicología. Sus obras más importantes son: Los orígenes del carácter en el niño, Psicología del niño del nacimiento a los 7 años, La evolución psicológica del niño, Del acto al pensamiento, Los orígenes del pensamiento en el niño.

Por su enfoque dialéctico, se relaciona bien con el pensamiento psicológico de Vygotski.

La forma de pensar de Wallon, su obra, su metodología son, por encima de todo, dialécticas. La explicación del desarrollo es una labor de integración, un esfuerzo por desvelar las interacciones dialécticas que integran los aspectos y momentos de la evolución infantil.

La constitución biológica del niño en su nacimiento no es la única ley de su destino ulterior. Sus efectos pueden ser ampliamente transformados por las circunstancias sociales de su existencia, de las que también forma parte su elección personal.

Los estadios de Wallon:

De impulsividad motriz y emocional. Edad de 0 – 1 años. Función dominante: La emoción permite construir una simbiosis efectiva con el entorno.

Sensorio-motriz y emocional. Edad de 2 – 3 años. Dos objetivos básicos: La manipulación de objetos y la imitación. El niño imita todo lo que ve, copia todo lo que hace mamá y papá.

Del personalismo, Edad de: 3 – 4 años. Es la edad de la gracia en las habilidades expresivas y motrices. Búsqueda de la aceptación y admiración de los otros. Período narcisista.

Edad de: 5 –6, El niño toma conciencia y afirma su personalidad en la construcción del yo.

Enfoque dialéctico 12 años. El niño desarrolla conciencia de lo que hace, el desarrollo aquí es del yo, aprende de él mismo.

En la forma que tiene Wallon de concebir la enseñanza pre-escolar. Los primeros años de la enseñanza no deben según él, dedicarse sino a la adquisición de los instrumentos intelectuales básicos que son necesarios a todos los seres humanos. En la etapa pre-escolar el niño se encuentra por primera vez con un número importante de niños de su edad, no hay distinciones por ser el mayor o el menor. El fomento de la vida y las actividades de grupo facilitarán el proceso de socialización del niño y le abrirá un considerable número de perspectivas nuevas. Lo anterior pone de manifiesto la superación de otra antinomia que es típica en los nuevos educadores. La desaparición del maestro en la escena escolar, como resultado de la enfatización del alumno.

Dos logros de la concepción walloniana. El primero, hace referencia a la superación de la eterna contradicción entre la escuela y la vida; el segundo tiene que ver con la superación de las parcelaciones típicas de la escuela en función de las capacidades del niño. La entrada del niño a la escuela, es un hecho de una importancia social considerable.

Wallon, habla también de la escuela tradicional, que confundía la educación con instrucción, por su actitud metodológica, la Escuela Nueva se situaba en el extremo opuesto. Él postula que la escuela se dirija a toda la personalidad infantil, respetando y estimulando su espontaneidad total de acción y asimilación. La educación de la inteligencia y la del carácter no pueden ser disociadas, por otro lado la educación intelectual debe orientarse a la apropiación de la cultura por parte del niño y del adolescente. En la educación del niño, Wallon no acepta que se le imponga ésta o aquella doctrina, ideología. La educación debe proponer al niño todo lo bueno en la cultura actual, para construir alrededor de él un mundo educativo para su desarrollo.

La reforma de la enseñanza: sus implicaciones.

Concluida la Segunda Guerra Mundial, se crea una comisión presidida por el profesor Paul Langevin, que se encarga de estudiar los pormenores de esa reforma urgente como necesaria. Muerto Langevin, Wallon es nombrado para sustituirle en la presidencia de la comisión y es él quien en 1947 somete la reforma (el famoso Plan Langevin-Wallon). En primer lugar, la enseñanza carecía de la menor adaptación al estado en que se encontraba la sociedad. Otra de las grandes preocupaciones de la comisión era relativa al papel social de la educación. De no menos importancia es el problema “estructural” con que se encuentra la comisión ante unas enseñanzas establecidas que no se han concebido en conjunto, que se han yuxtapuesto y han estado formando sistemas cerrados.

El Plan Langevin-Wallon, descansa sobre 4 principios generales:

La justicia
La dignidad
La educación
La valoración de las aptitudes individuales

Las implicaciones prácticas del Plan son importantes en sus aspectos de justicia e igual dignidad por su incidencia en el papel social de la educación que debe ser gratuita a todos los niveles, el complemento lógico de la obligatoriedad.

Todo Plan de reforma de enseñanza comporta una estructuración de los ciclos y grados educativos, la enseñanza de primer grado es obligatoria y comprende tres ciclos:

El primero, (3 – 11 años) es de instrucción básica y general.
El segundo, (11 – 15 años) es un período de orientación
El tercero, (15 – 18 años) de determinación

“La lógica y la equidad exigen que los diversos escalones de la enseñanza respondan a núcleos de desarrollo.

El papel del maestro es considerado por Wallon como una importancia capital, el psicólogo escolar “debe buscar en cada uno la razón de sus fracasos escolares, aclarar si se trata de razones personales, ya sean de salud, familiar, carácter o razones ligadas a ciertas incomprensiones de las materias enseñadas, en cuyo caso el psicólogo escolar debe reunirse con el maestro para descubrir, conjuntamente el remedio pedagógico”.

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